Durante un par de días hemos podido salir, disfrutar de un tiempo y unos divertidos momentos de "montaña" familiares en los que hemos hecho de "agricultores", "jardineros", hemos dado de comer a gallinas y a conejos, hemos recogido hojas secas para preparar "abono" e incluso David ha podido fabricar
"La Casa del Árbol". ¡Toda una aventura!
Y por todo ello, ¡estamos tan agradecidos! pues nuestra historia familiar va formándose también por momentos vividos como estos. Y en ellos vemos Su fidelidad y el amor de los que nos rodean hacia nuestras vidas.
Así que una vez más, ¡Gracias!.
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| "La Casa del Árbol" |
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