Este pasado domingo ocurrió algo muy especial: Los estudiantes de música de la Bodega vieron su sueño hecho realidad: Tocar en la iglesia durante el tiempo de alabanza y adoración.
Para los que no os acordéis o no sepáis, parte de nuestra labor en este tiempo son las clases de música que tenemos todos los lunes por la tarde para aprender guitarra, piano, bajo y batería.
Parte del trabajo con ellos también ha sido trabajar el ritmo (varios no tenían prácticamente nada desarrollado el ritmo), escuchar las diferentes notas, aprender notas, aprender a escucharse unos a otros, aprender a tocar juntos, etc...
Estos meses han sido de mucho trabajo enfocados en la música, y en el creer en uno mismo; creer que ellos pueden, que son capaces, valorarse y luchar por alcanzar y ver su sueño hecho realidad.
Pero ¡queremos más! Así que vamos a seguir trabajando porque sabemos que esto sólo es el principio de algo mucho más grande.
¡Gracias por soñar con nosotros!
