Ya llegó el otoño y nos trajo temperaturas bien ricas y más fresquitas, ¡algo que se agradece y disfrutamos mucho!
También empieza a bajar la temporada en los campos y el trabajo empieza a ser menos. Así que muchos cambian el campo por "la piedra". O sea, salen a trabajar recogiendo piedras de diferentes tamaños y dependiendo de las cubetas que llenan (1 cubeta = 25 L / 1 cubeta = 11 pesos méx. ( 0,50 euro / dolar) es el sueldo que tienen para cubrir sus necesidades básicas.
Sí, trabajos muy duros, sin contratos, ni seguro médico, sin nadie que defienda o luche por derechos; gentes increíbles pero a las que las palabras valor, importante, honor, respeto, persona, derechos, protección, etc., les pasan a ser palabras "no merecidas" o "no para ellos".
¡Pero las cosas están cambiando!! Las verdades de Dios están siendo abrazadas y están llegando a ser verdades que calan en el corazón cambiándolos DE DENTRO HACIA FUERA y dándoles valor, respeto, honor... ¡Libertad!!!
Verdades que llevan a saber y sentir que son importantes, con derecho a soñar, a esperar lo mejor, creer en esos pensamientos buenos que Dios tiene para ellos; a luchar y saber que hay algo nuevo, algo mejor; que el corazón puede sanarse de verdad, que el perdón es la puerta hacia su libertad, que el amor de Dios es real y no hay nada que pueda apartarlos de su amor, que la muerte de Jesús les da Salvación, Sanidad y Libertad...
En este tiempo, un nuevo viento ha llegando, está soplando... Un nuevo viento está soplando en este pueblo, en sus gentes, en las familias, en las casas... Un nuevo viento que sopla de dentro hacia afuera... ¡Cosas que no se han oído o visto, están preparadas para aquí!

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